En su ya lejana juventud, los viejos del palco eran aficionados al modelismo (estático y militar para ser exactos). Una cosa lleva a la otra, y... +/- Leer más
el modelismo les llevó a la revista "Military Modelling". Un día, motivados por sus aficiones y alentados por una moderada consumición de cerveza, publicaron un anuncio en dicha revista pidiendo gorras militares de cualquier parte del mundo. Durante unos años cambiaron prendas de cabeza (así se les llama a lo fino) con gente del Reino Unido, Polonia, Nueva Zelanda, Australia y otros exóticos parajes. Si bien sus achaques no les permiten continuar con figuras y maquetas con el ritmo y dedicación que a ellos les gustaría, todavía, de vez en cuando, despliegan sus archiperres bajo la luz del flexo y se ejercitan en tan noble afición. Lo que sí que han conservado y mantendrán hasta el último de sus días es esa persistente manía de pedir a todo el que conocen (o no) que les traiga una gorra militar de su destino de vacaciones, trastero a vaciar o casa de sus abuelos a derribar. En este blog se recogerán pensamientos repentinos, ideas (las más de las veces descabelladas), vivencias publicables y se compartirán con la audiencia las adquisiciones gorrísticas (o de gorra) acumuladas a lo largo de tantos y tantos años. Y por qué no, alguna que otra figura recién pintadita, antes de que el polvo cubra sus detalles.

jueves, julio 23, 2009

arte


Sólo ayer, tras la visita al museo Magritte de Bruselas, he creído haber descubierto que mis limitaciones en cuanto a la comprensión del arte contemporáneo no eran tales, sino simplemente una cuestión de opinión.

Me explico: lejos de vacuas pretensiones, ahora sí creo estar en condiciones de decir que, aunque los de ARCO y los artistas contemporáneos se empeñen en vendernos (porque al final se trata de eso) sus obras como arte, no son sino pamplinas. Me baso sencillamente en una frase de Magritte, reproducida en uno de los muros del museo, que traducida viene a decir:

"El arte llamado no figurativo no tiene más sentido
que la escuela que no enseña o que la cocina que no alimenta"


Y ahora el que quiera que discuta el contenido de la frase y la autoridad del que la escribió.

Esto no quita reconocer que pueda haber tanto bellas pamplinas como desafortunadas chapuzas figurativas... (Vamos, que nos quedamos como estábamos, pero más leídos.)

2 comentarios:

  1. Como decía aquella entrevistada por Gomaespuma: "Me deja usted absurdo..."

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  2. Yo siempre he pensado que Miró (entre otros/as) debería devolver el dinero de sus "artes" a sus estafados clientes, aunque haya cosas que me gusten... ;-)

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